Es lo que se está cociendo por el Centro de Investigación y Desarrollo de la Pastelería Andaluza y la Universidad de Málaga, hacer pasteles reduciendo el contenido de grasa y azúcares al mínimo pero sin alterar el sabor, lo que ayudaría a personas con diabetes y obesidad a mejorar sus niveles de azúcar y grasa en sangre.
Parece ser que lo que más está costando es poder dar consistencia a la nata, al tener la leche empleada poca grasa. Se quiere reducir del 35% actual de la grasa de un pastel hasta un 4%, lo que supone un ahorro importante de calorías.
Esto tiene un problema, y es que algunos de los edulcorantes y sustancias que se utilizan para edulcorar y estabilizar los productos tienen difícil digestión, como ha pasado con algunos edulcorantes para diabéticos. Por tanto se tiene que encontrar el término medio entre reducir calorías y encontrar aditivos que hagan comible el producto.
Yo sigo pensando que no pasa nada por comer un pastel con mucha grasa, el problema es tomar por hábito comer muchos y todos los días. Total, 300 kcal que tiene un pastel se pueden quemar perfectamente con 30 minutos de ejercicio.
Vía | 20 minutos En Vitónica | Demasiada grasa en las bolsas de patatas fritas
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3 comentarios
juanchonli
creo que es dificil comer solo uno ya que son muy ricos asi que yo prefiero no tocarlos me alejo de la tentacion
titooo7
Que se den prisas con esos estudios!
Morthylla
Digo lo mismo que juanchonli: es tan difícil comerse solo uno... Yo prefiero no ver pasteles nunca, cruzando incluso de calle cuando sé dónde hay una pastelería. ¡Ojos que no ven, estómago que no desea! :-D